Día de franco y lo aprovechamos bien con Jime. A la mañana me fui sola a la playita de acá abajo a tirarme un rato fente al lago, escuchando música y marmoteando un poco... me habré quedado 1 hora y media no más.
Almorzamos y nos fuimos caminando por la península de Bahía Manzano, es bastante la caminata, de subidas y bajadas, así que hoy (jueves) todavía nos duelen las cachas jaja tenemos un estado físico deplorable jajaja. Sacamos muy lindas fotos, fuimos al muelle, es uno que se ve desde la hostería y al cual iban los chicos siempre, porque es muy tranquilo, y la vista es muy linda. Seguimos caminando y fuimos a la playita que fui con Wally el 1er día que lo vi, donde la vista es espectacular... seguimos un poco más y llegamos a unas rocas, el viento te volaba así que no duramos mucho... Jime hablaba con cualquiera que se cruzaba jaja... a un hombre que estaba ahí pescando le preguntaba si había pescado algo jaja muy cara dura, yo me cago de risa... seguimos caminando por la península y llegamos a una playita más grande, estaba
llena de gente. Nos sacamos un par de fotos y después emprendimos la vuelta, porque ya se hacía tarde y Jime tenía que volver a entrar... otro día vamos a ir pero empezamos por el otro lado, donde hay más playitas y otras cosas lindas seguro.Cuando volvimos nos tomamos unos mates, porque nos olvidamos de llevarlos hoy... antes pasamos por Los Lindos un almacén que está en frente a Bahía Manzano y compramos unos bizcochitos de grasa.
Wally llegó a Capital a las 10 de la noche más o menos y me llamó acá, me alegré muchisimo al escuchar su voz, pero no pude evitar llorar cuando teníamos que cortar, soy una maricona, pero buen... lo extraño! Extraño a todos, cada día más, pero igualmente no es tan desesperante
porque el trabajo me gusta mucho, la gente es muy copada, el lugar está zarpado... muy lindo, nos quedan muchas cosas por conocer, vivimos bien y lo más importante es que está Jime acá, no es lo mismo venirte sola que venirte con una amiga con quien compartís miles de cosas, nos
cagamos de risa y nos soportamos mutuamente en nuestros rayes y debilidades. Si no estuviera ella acá me sentiría muy sola... y no hay dudas que tendría ganas de volverme, por suerte no es así y lo estamos disfrutando muchísimo a pesar de la extrañitis aguda.
Acompañé a Martin al super y después fuimos a tomar una coca con unos nachos con queso, estaban buenos... y me sirvi{o para despejarme un poco y no quedarme encerrada acá, se portó el dueño eh! jaja
Para la cena cociné el arroz que me enseñó Marta, PILAF, me estaba saliendo bárbaro hasta que Martín tuvo que bajar a prender el horno (que no lo logró al final) y yo tuve que ir a ver por qué lloraba Mora, se me pegó el arroz y en el fondo se quemó, pudimos comer sólo la parte de arriba, un bajón, encima todavía tengo olor a cebolla en las manos (pasaron 2 días y no sé cómo sacarlo).
Besos a todos!!! escriban!
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